Feb 4, 2015

La mejor forma de tener éxito en una negociación (El Camino de Sanmartín)


En artículos pasados habíamos escrito sobre la Primera Impresión y su vital importancia para poder mantener una comunicación eficaz y efectiva  con la finalidad de alcanzar el  éxito  en una negociación. Dijimos que cuando hay una entrevista  entre dos, o más personas, las cuales se ven por primera vez,  el cerebro Reptiliano de cada una de ellas emite un juicio, un parecer, una opinión sobre las demás y el rumbo de la conversación se dirige sesgadamente en la dirección de constatar ese juicio  emitido.   Si el juicio no era positivo, pues se ponían muchos obstáculos para el entendimiento.  Y caso contrario si la opinión era positiva tendríamos casi garantizado el éxito de nuestra negociación.

Pero, ¿de quién depende la calidad del juicio emitido? ¿De la persona que juzga o de la persona que la juzgan? Si las dos personas se encuentran automáticamente sin conocer este acto, pues la acción   depende de las dos.

Cada una de ellas emite señales inconscientes de lo que piensa y sus problemas. Y eso genera unas señales a la otra persona que, según sus experiencias, las valorará positiva o negativamente. Aquí cabe la otra pregunta ¿entonces la persona emite opiniones, juicios sobre los demás según haya sido su experiencia de vida? ¿Es decir debemos conocer cómo ha sido la experiencia de vida de la otra persona, para emitir señales acordes a lo que él considera positivo? Si es así no podemos hacer nada para que él piense positivamente de nosotros. ¿O sí?

Pues innumerables estudios y experiencias realizadas  por alumnos de mis cursos del Diplomado en Liderazgo BrainCodeX, han demostrado que sí  se puede emitir señales  no verbales,    tales que la otra persona  perciba juicios, pareceres, valores, creencias positivas sobre nosotros  antes de entablar una  conversación verbal entre ambos, y de esta forma tener abiertas las puertas de la mente de la otra persona para llevar una conversación con buen rumbo hacia una negociación exitosa entre ambos.  ¿Cómo? ¿Cuáles son esas señales? ¿Cómo las emito?

A ese método los participantes de  mis cursos lo bautizaron con el nombre de  “El Camino de Sanmartín”  –porque hace milagros-   veamos algunas condiciones básicas: 

1-  Cuando nos vamos a reunir con una persona que no conocemos debemos llevar en la mente la idea que es una gran persona. Debemos de pensar que es muy parecido a ti. Si tú eres católico, debes suponer que él también lo es. Si eres Judío pues lo mismo, él también lo debe ser. Si tú eres del Deportivo, del Barsa, o del Madrid, pues él también  lo debe ser. Si tú aprecias a un buen padre de familia, pues debes pensar que él lo es.  Si tú  tienes dos hijos pequeños pues él también los debe tener, etc. que sea mentalmente, emocionalmente, lo más parecido a ti.
¿Cuál es el motivo de eso? A  nadie le disgusta una persona que tiene sus mismos gustos. Apreciamos más a quien es como yo, que el que es diferente a mí.

Me gustan más las personas que se parecen a mí en valores, deportes, familia, hobbies, estrato social, etc. que las que tenemos algunas diferencias.  Y al pensar que esa persona tiene muchas afinidades a ti, estas formando, estas creando en tu mente la imagen  de una  persona  que es muy parecida a ti,  estas formando la imagen de un amigo muy querido. Y por eso cuando lo ves a él tu mente solo puede emitir señales de alegría, de placer, de amistad. Y el Reptiliano de la otra persona percibe esas imágenes amigables y por consiguiente emite un juicio de pertenencia a su grupo de amistades. Emite un juicio favorable, de confianza, de poder hacer negocios con él.

2-  Al saludar y dar la mano, la debes dar con firmeza, sólidamente, debes pegar la mano completa con la del otro, chocar el ligamento del pulgar con el  ligamento  del otro y en forma vertical, nunca le impongas alguna  inclinación a ese saludo. Cuando saludamos con la mano la mente pasa de la percepción mental a la percepción táctil de la mano, pasa del pensamiento a la  atención táctil, y si esta no se hace de la manera normal se forma un cortocircuito entre el pensamiento y el tacto, produciendo una contradicción y generando señales negativas.

Tampoco se te ocurra saludarlo(a) tomándole su mano entre las dos tuyas. Es  posible que no le guste y se pueda sentir como un signo de demasiada confianza. De igual  manera nunca, nunca, nunca  seas el primero en extender la mano para saludarlo. Hay muchas personas, más de las que pensamos, que no les gusta dar la mano para saludar.  Tienen sus motivos,  muy validos,  por los cuales  hacen eso.  Uno de los motivos puede ser por salubridad, sienten que las manos son una fuente   importante  de virus y bacterias.  Otro motivo puede ser que usan las manos para trabajar profesionalmente (pianistas, médicos quirúrgicos,  estilistas, etc.) y temen que se las  puedan dañar con un  apretón fuerte  de manos. También hay personas  religiosas  donde tienen una temporada que no pueden tocar a una persona  del sexo opuesto.

Como ves, si a una persona que  no le gusta saludar con un apretón de manos, tu le extiendes la tuya,  la estas obligando mentalmente  a que te corresponda con su saludo y eso puede ser fatal para comenzar una buena negociación. 

3-  Si te  invitan a sentar  y, haya  o no, una mesa por el  medio, no es conveniente que lo hagas  quedando frente a frente  con él, sino un poco lateral. Cuando se está frente a frente, el cerebro Reptiliano asocia, psicológicamente,  ese gesto a los enfrentamientos de su época, a las peleas. Por eso es conveniente hacer un pequeño desvío de la  rectitud del asiento.  El frente a frente se usa solo para pelear o cuando quieres hablar con una persona y darle señales fuertes de enamoramiento. - ¿Qué es lo que quieres?

4-  Llega  antes de la hora fijada. Eso da imagen de compromiso, interés, responsabilidad. Y también te da tiempo para  prepararte psicológicamente y, a  la vez, podrás hacer algunas averiguaciones sobre  la otra persona  con la gente que está en su oficina, o cercanía. Pero nunca, nunca, nunca llegues  retardado a la cita, ni exactamente a la hora fijada, ya que no te da tiempo de preparar nada y además llegas  apurado, estresado  y eso produce dependencia.   Psicológicamente  la persona que llega tarde está en deuda con la otra que la está esperando.

Otro punto es que si llegas tarde o a  la hora en punto, es posible que vengas sudado y no has tenido tiempo de lavarte las manos  y … ¿tú alguna vez has experimentado el saludo de una persona que tenga la  mano sudada? ¿Qué sentiste? ¿Qué pensaste  de ella?,    seguro que te llegaron  ideas de rechazo,  ¿cierto?

Por eso es conveniente llegar antes de la hora y tener tiempo de asearte adecuadamente en un baño público. Revisarte el peinado, el nudo de la corbata, refrescar la imagen de tu cara, el cuello de tu chaqueta, etc. Acuérdate que te a va a recibir una persona que nunca te vio y su mente te va a escanear íntegramente y sin darse cuenta va a emitir un juicio sobre ti. Debes proyectar la mejor señal adecuada   a lo que tú deseas recibir en la entrevista.

5-  Debes  saludarlo por el nombre, nunca por  el apellido. Si se llama Manuel Sanmartín, es conveniente saludarlo como “¿El Sr. Manuel? Y no ¿El Sr. Sanmartín? Explicación psicológica: El nombre produce cercanía, familiaridad, cariño, amistad  –  ¿cómo te llaman sus amigos? ¿Manuel o Sanmartín?, ¿Manuel verdad? ¿y las personas lejanas  a ti?  Sr. Sanmartín. Saludar con el apellido produce lejanía, seriedad excesiva, indiferencia, distancia, etc. 

Cuando saludas con el nombre te estás igualando, psicológicamente hablando, a la otra persona. Y como vimos antes “me gustan más las personas que se parecen a mí, que las que siento algunas diferencias”.  

Mi querido lector,  hay otros tips más pero estos son los básicos y vitales  para empezar con  buen pie una relación  y poder llegar a una excelente  negociación.  Ponlos en práctica  y  te sorprenderás con su efectividad.  

Déjame decirte que después  de  realizar  amplios estudios sobre el comportamiento humano y experiencias propias como vendedor, coaching, CEO  y entrenador de altos ejecutivos de  venta, diseñé estas estrategias para formar una primera imagen realmente impactante. Las puse en manos de más de 1000 vendedores de seguros que asistieron a mis cursos  y conferencias  para los cuales emitir una imagen de confianza, seriedad, conocimiento y  responsabilidad en una  primera impresión es vital, clave, importante y  transcendental  para poder realizar una venta exitosa. Puedo decirte que el éxito recibido al aplicar estas herramientas fue avasallante. Se produjo una efectividad mayor al 87% comparado con lo que hacían anteriormente,  antes saludaban sin entrenamiento, sin consciencia,  al azar, a lo que saliera.  ¡A  la buena de Dios! Por  eso te recomiendo lo pruebes  con confianza  para que constates  la poderosa efectividad del “Camino de Sanmartín”.

¡Seguro que vas a incrementar notablemente tus Éxitos en las negociaciones!
Un fuerte abrazo

Manuel Sanmartín
Liderazgobraincodex@gmail.com